sábado, 17 de noviembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 15:26
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Hacia una crisis en la generación de energía.

Por Juan José Martel.


Uno de los secretos mejor preservados de nuestro país es que nos acercamos peligrosamente hacia una crisis energética de similares condiciones y consecuencias a la que experimentan países vecinos como Nicaragua. El problema pareciera ser bastante sencillo: la demanda de energía del país crece constante y rápidamente (aproximadamente 6% por año) y en cambio la oferta no crece. En la actualidad, el país demanda 900 megawatts por año y la oferta es levemente superior a esa cantidad.

Con los niveles previstos de crecimiento, para el año 2011, la demanda proyectada será de unos 1200 megawatts y el país tendrá capacidad de generar solo 1000. Esto significa que tendremos que importar energía de otros países, si es que ellos estuviesen en condiciones de vender. Además, los proyectos para aumentar la capacidad de generación eléctrica toman mucho tiempo para construirse y avanzan muy lentamente.

Las plantas hidroeléctricas de CEL, por ejemplo, tomarían 48 meses para construirse, y aún no se han iniciado. Cutuco Energy, un proyecto de gas natural en La Unión tampoco se ha iniciado. El proyecto AES, llamado Fonseca Energía, está actualmente en proceso de consultas para obtener su permiso ambiental. Además cada uno de estos proyectos toma, por lo menos, 36 meses para construir.

Es decir que el país difícilmente logrará incrementar su capacidad de generación para el año crítico del 2010. Entonces, cuando nos enfrentemos de nuevo a los recortes de energía eléctrica, haremos lo mismo de siempre: construir a la carrera plantas de diesel, a costos elevadísimos y con tecnología altamente contaminante.

Por ello, el país urge de la creación de una política energética de mediano y largo plazo. Tenemos que disminuir nuestra dependencia del petróleo, como fuente para la generación de energía. Pues con dicha dependencia solo obtenemos energía cara y muy contaminante.

Para lograrlo, debemos entender los desafíos que tenemos y el déficit de energía a que muy pronto nos tendremos que enfrentar. Uno de los éxitos de Costa Rica es justamente que logró diagnosticar su situación energética con claridad y luego, construyó una política energética enfocada a disminuir su dependencia del petróleo apoyando formas alternativas y diversas de generación eléctrica.

Concluimos, que es fundamental que busquemos diversificar y aumentar la generación eléctrica de El Salvador. Si aspiramos a convertirnos en un país integrado a la economía global, que avance en sus metas de desarrollo, tenemos que asegurarnos que tendremos suficiente energía para lograrlo.

Por el momento, lamentablemente, no la tenemos.


Ayutuxtepeque, sábado, 17 de noviembre de 2007.

Tags: Energía eléctrica, política energética