Mientras miles de millones de seres humanos vemos con preocupación el fenómeno del cambio climático, mientras muchos plantean la gravedad de la situación que se nos avecina y proponen medidas para que la mano del ser humano no sea causante de semejante desastre, hay un pequeño grupo de habitantes de nuestro planeta que ven en el Cambio Climático la gran oportunidad de hacer negocios a escala planetaria.
Para ellos este fenómeno agrandará aún mas sus arcas, que ya en este momento cuentan con decenas de miles de millones de dólares depositados en ellas. Para estos seres humanos los desastres serán la gran oportunidad de hacer grandes y jugosos negocios. Para que ello ocurra tendrán que morir millones de otros seres humanos, tendrán que ser destruidas ciudades enteras, campos de cultivos inmensos en todo el mundo, grandes inundaciones, etc.
Pero este es el costo que siempre se ha tenido que pagar para acumular las inmensas fortunas. La historia está plagada de guerras, genocidios, masacres que han servido para acumular riquezas. Pueblos y civilizaciones enteras han sido borradas de la faz del planeta. Desde la antigüedad el mas fuerte ha dominado, ha acumulado riqueza y poder a costa del débil. En los últimos decenios la industria de la guerra ha acumulado enormes cantidades de dinero.
Con el paso de algunos años nos enteramos que las causas que llevaron a la guerra eran inexistentes, que nos mintieron para justificar la invasión militar, pero eso no es problema, el negocio ya va en marcha. Además nadie responde por los errores y las mentiras. Hasta ahora nadie ha sido juzgado por haber llevado a los norteamericanos a una guerra en Irak sobre la base de supuestos falsos. Los que fueron juzgados y ahorcados fueron los que sufrieron la invasión.
Ahora, además de la guerra, han surgido los desastres naturales como la otra gran oportunidad de acumular riqueza. Lo sucedido en Nueva Orleáns cuando el Huracán Katrina ha sido el gran campo de experimentación. Son miles de millones lo que han acumulado las grandes empresas que asumieron el socorro o la reconstrucción. Una ganancia inesperada que les ha señalado el camino. Nueva Orleáns es hoy una ciudad con millones empobrecidos por el desastre y unas cuantas compañías ganadoras.
Cuando vengan las futuras inundaciones y destrucciones masivas como consecuencia de la mayor fuerza de los huracanes de los próximos años, el mercado comenzará a abrirse más. Los contratos de reconstrucción y de ayuda humanitaria serán mas frecuentes. Pero estos serán solo los primeros síntomas del mercado emergente.
Luego vendrá el derretimiento de los casquetes polares y con ellos las inundaciones de todas las zonas costeras del mundo. Será un gran negocio a escala planetaria. Imagínense las nuevas revaloraciones de las propiedades inmuebles en las zonas con mayor altitud sobre el nivel del mar, imagínense las nuevas zonas costeras donde recomenzará el turismo. Imagínense el costo de apoyar a cientos de millones de refugiados ambientales. Las cifras serán verdaderamente astronómicas.
Además el gran ejército imperial, cada vez más privatizado, tendrá nuevas misiones que cumplir, habrá que continuar invadiendo campos petroleros para garantizar que el flujo del oro negro no se detiene. Los pozos claves ya no serán los del oriente medio, tendrán que asegurarse los más cercanos y vitales, México, Venezuela y Brasil encabezarán las listas.
Habrá que salvar al pueblo norteamericano de millones de refugiados ambientales que amenazarán su seguridad nacional. Habrá que invadir nuevos territorios para asegurar lugares seguros si los desastres golpean demasiado en los EUA.
En síntesis, las nuevas proyecciones de este mercado son el gran secreto a ocultar por hoy. Por una parte hay que combatir a los que hablan de proteger la capa de ozono, hay que evitar que los EUA y otros pocos firmen los convenios como el de Kyoto. Si se logra revertir el cambio climático, la gran oportunidad se habrá perdido. Que importa que se salven cientos de millones de seres humanos si se perderán millones de millones de dólares.
Esta es la realidad que nos espera en los próximos años. Para muchos puede parecer fantasía o un mal argumento de una película de ciencia ficción. Si no cambiamos las cosas, en unos años, cuando alguien lea estás líneas, pensará que la ficción de este momento, fue superada ampliamente por la realidad que estará viviendo.
Ayutuxtepeque, Lunes, 03 de Diciembre de 2007.
Tags: cambio climático, medio ambiente, multinacionales.