El Salvador: país nuestro de cada día.
martes, 04 de diciembre de 2007
Publicado por JJmar a las 6:00 | 0 Comentarios | Enviar
Con música festiva que denota la alegría de las tonadas de los circos, en un ambiente de feria donde todos bailan de felicidad, la gente compra cientos de artículos. Luego en una gran algarabiílla pasan a la caja registradora donde con su tarjeta VISA pagan los coloridos productos. Con cada compra de tarjeta la música y la alegría continúan. Es una fiesta sin final.

Todo marcha de lo lindo hasta que aparece una mujer que en la caja registradora intenta pagar en efectivo. En ese momento la música cesa. Al malabarista se le caen los bolos, los animalitos de cuerda cesan su movilidad. El mundo se detiene y con ojos acusadores señalan a la culpable, a la que se le ocurre pagar en efectivo.

Pero la mujer reflexiona de inmediato, reconoce el error, recoge o tira su dinero y saca la tarjeta VISA. Cuando paga con esta, la música y la fiesta vuelven de nuevo. El error ha sido subsanado.

La anterior es la mejor descripción que puedo hacer de un comercial de televisión que creo que han visto cientos de miles de personas. Me llamó la atención, pues a mi juicio describe con bastante precisión el mundo que las grandes empresas financieras nos venden a diario. El mundo de la felicidad del consumo, donde comprar es el placer mas sagrado. Donde todo marcha bien mientras consumimos. Pero de pronto alguien viola las reglas y este fantástico mundo se detiene para señalar al trasgresor.

Pero de manera especial me llamó la atención la forma de pago, ya el efectivo no es el instrumento universal de cambio, el dinero es mal visto, ya pasó de moda. Ahora es el tiempo del plástico, de la tarjeta que con el poder de su firma o el número secreto de su clave puede hacer realidad sus sueños.

El que tiene dinero en efectivo es visto de menos, las monedas solo sirven para comprar las cosas menos importantes (las baratas), para dar limosnas a los mendigos. En el alto mundo del consumo ahora es el plástico lo que manda, esta es la nueva simbología del poder. Es lo que mueve la nueva maquinaria de la sociedad de consumo.

Pero detrás del plástico se esconde el crédito. Tener crédito es más importante que tener amigos. Si no somos sujetos de créditos no somos seres humanos. La diferencia entre un hombre y un perro es que al perro nadie le da un crédito. Tener referencias crediticias, ser sujeto de crédito es lo mas importante que tiene el hombre y a mujer modernos.

Con el crédito compramos lo importante. El auto ultimo modelo, los sofisticados electrodomésticos, las vacaciones, todo. Todo lo importante, lo que mueve la maquinaria del consumo se compra al crédito. Esta es la forma como el poder retorna a los grandes centros. Ese es su gran secreto, la riqueza debe de concentrarse y el crédito lo garantiza. Solo pueden quedar regadas las migajas para saciar a los hambrientos.

Solo piense en un turista norteamericano o europeo en nuestros suelos. Llega al gran hotel que es parte de una cadena hotelera mundial, come en restaurantes de franquicias internacionales, viaja en líneas aéreas internacionales. Todo esto pagado con tarjeta de crédito o al crédito. ¿Qué queda en el país al cual viajó? Las limosnas que regaló, las artesanías que compró para llevar recuerdos y las chucherías que compró por curiosidad en una esquina. Lo más importante de su “dinero” regresa con él.

La moderna sociedad de consumo no solo nos exige que consumamos, ahora nos manda que lo debamos hacer al crédito. De esa manera nos amarra. Con crédito comprometemos nuestro futuro. Con crédito comprometemos nuestro patrimonio. Con crédito gastamos lo que todavía no tenemos. Así como existen las compras a futuro, existen las deudas en presente que pagaremos en el futuro.

Al quedar endeudados, necesitamos de más deuda para continuar consumiendo. No solo para refinanciarla, la necesitamos simplemente para continuar existiendo. Si ahora me gasto lo del próximo mes, cuando llegue el pago ¿Con qué comeré o me vestiré si ya debo lo ganado? Para ello necesito adquirir más deuda, gano para pagar, fío para vivir. Esta es la verdadera lógica que el comercial de VISA nos oculta. Nos vende la fantasía, pero la realidad viene mas rápido de lo que pensamos.

Solo así nos explicamos como se habla del endeudamiento creciente de la familia norteamericana, de las familias clase medieras del mundo, que cada día deben más. Pero cada día deben consumir más para mantener el sistema de consumo. Increíble el círculo vicioso. Esta es la verdadera causa del actual deterioro de la economía norteamericana. Que no se resuelve con más consumo al crédito que endeudará a las familias aún más.

Bueno, creo que mucha reflexión por tan solo treinta segundos de publicidad en la Tele. Al final de cuentas, ya he hablado en otros comentarios de cómo usar las tarjetas de crédito. Al menos he dado mi aporte práctico. Lo demás que lo pongan los lectores.

Ayutuxtepeque, Lunes, 03 de Diciembre de 2007.

Tags: sociedad de consumo, publicidad, endeudamiento familiar.

Comentarios


Participantes

JJmar

Buscador




Articulos Anteriores

Cambio Climático: El Gran Negocio de este siglo.
Buseros subsidiados a costa de la clase media salvadoreña.
ARENA cobra renta al estilo de las Maras.
¿De donde saldrá el subsidio a los buseros?
¿Quienes están a favor de privatizar la salud en El Salvador?
La división de la Derecha Salvadoreña ¿Un terremoto político?
Hacia una crisis en la generación de energía eléctrica en El Salvador.
La fórmula presidencial del FMLN ¿Un lanzamiento prematuro?
Retomando el camino.
Sobre la economía salvadoreña.

Archivo

diciembre, 2007
noviembre, 2007
julio, 2007
junio, 2007

Sindicación

RSS 0.91
RSS 1.0
RSS 2.0
ATOM 0.3


Servicio cortesia de miarroba.com

Valid XHTML 1.0!

Valid CSS!

CSS - Tableless