Pocos minutos antes, en la plenaria del 24 de Enero de 2008, todas las fracciones legislativas se habían enfrentado a muerte por el escandaloso aumento de salario que se auto recetaron. Durante varias horas se habían enfrentado con acusaciones y epítetos de todo tipo sobre la responsabilidad en este hecho. Todo terminó al estilo de la canción de Julio Iglesias: “La vida sigue igual”. Para alegría de los 84 el aumento salarial es irreversible.
Todavía resonaban los últimos ecos de la confrontación verbal, cuando un diputado arenero pidió modificar la agenda de la sesión para que se nombre a Roberto D’aubuisson como secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Legislativa, en sustitución de Norman Quijano que ha pedido permiso para dedicarse a la campaña como candidato a la alcaldía de San Salvador.
En ese momento todos se olvidaron del pleito recién pasado. Pidieron la palabra los ARENA, FMLN, PDC y PCN, todos unánimemente apoyaron Roberto D’aubuisson para ocupar tal cargo. Se refirieron a un pacto que tienen entre ellos y que tenían que respetar. Así fue electo Robertillo. Solo los dos llaneros solitarios del CD se abstuvieron.
A millones de salvadoreños todavía no nos pasa la cólera y el asombro por lo sucedido. Pero ellos ya se olvidaron de todo y en base a pactos se reconciliaron en menos de media hora. Lo mas seguro es que mientras que a muchos salvadoreños y salvadoreñas se les pudre el hígado de la indignación por el actuar de nuestros padres de la patria, ellos deben estar celebrando el nuevo consenso al que llegaron. De todos modos tienen unos centavitos de más para pagar la fiesta.
Estoy seguro que en enero del 2009 los volveremos a reelegir por sus grandiosos méritos.
Ayutuxtepeque, Jueves, 24 de Enero de 2008.
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