miércoles, 13 de febrero de 2008
Publicado por Desconocido @ 17:08
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Ayer uno de nuestros periódicos matutinos nos informaba de cómo se continúan cobrando las cuotas voluntarias en todos los hospitales y clínicas de la red pública de salud. En abierta contravención a las órdenes que hace más de un año diera el Presidente Saca.

Efectivamente, si no me falla la memoria fue en mayo del 2006, que con bombo y platillo el Presidente de La República ordenó que dejarán de cobrarse las cuotas voluntarias. Como lo dice el Dr. Maza, Ministro de Salud: “Las órdenes del Presidente no se discuten, se cumplen”. Pero parece que en este caso están desobedeciendo de manera abierta la orden presidencial.

En la mayoría de los centros de salud lo que hicieron es cambiar el nombre de “Cuota Voluntaria” por el de “Cuota Solidaria” para seguir cobrando sin violar la orden presidencial. Lo mas seguro es que después de este pequeño escándalo, el Presidente Saca salga nuevamente reiterando su orden. Pero esta difícilmente va a poder cumplirse.

El surgimiento de las cuotas voluntarias, solidarias o como se les llame, no es resultado de decisiones antojadizas o de las puras ganas de dañar el bolsillo de los mas humildes, por parte del personal de los hospitales. Estas cuotas responden a una realidad de nuestro sistema de salud. El dinero que reciben no alcanza, por ello no tienen más opción que recurrir al bolsillo de los más humildes que llegan en busca del servicio de salud pública.

Los usuarios del servicio acusan al personal del centro de salud, pero estos simplemente cumplen órdenes. Aunque a veces el trato que brindan a los pacientes es muy pésimo. Pero la verdadera responsabilidad es de los que mantienen los hospitales y unidades de salud desabastecidas de medicinas, de equipos y de personal suficiente.

En muchas ocasiones nuestros medios de comunicación han denunciado acciones de corrupción en esa área tan sensible. Que van desde pérdidas de lotes de medicinas en las aduanas hasta la lujosa oficina que se mandó a construir y decorar el Ministro. También hay múltiples denuncias de mal uso de los fondos de salud. También hay denuncias de uso indebido de las plazas laborales, que se usan con fines políticos o de compadrazgo por lo cual no siempre contamos con el personal idóneo.

Todos estos elementos llevan a los patronatos de los hospitales a tener que pedir las cuotas voluntarias. Lo que ellos buscan es paliar de algún modo las necesidades que tienen. Pero al final se convierten en los malos de la película, pues a la hora de buscar responsables, es al chucho más flaco al que se le pegan las pulgas.

Para el Presidente de La República es muy fácil decir con voz de trueno ante las cámaras de televisión que ordena que no se sigan cobrando las cuotas voluntarias y darnos un discurso demagógico sobre las necesidades de los humildes que acuden a la red pública de salud. Con eso queda bien con muchos y los medios de comunicación llevan una buena noticia para venderla a los consumidores.

Pero le falta decir cuanto dinero mas va a proporcionar a cada centro de salud para compensar el dinero que no se recibirá con su orden. Acá es donde debemos centrar la presión. En que el Presidente deje de hacer demagogia y presente soluciones reales e integrales a los problemas que dice combatir. Si nos habla de mejores servicios pero no nos dice cuando dinero mas habrá para brindarlos. Si no nos dice de donde va a salir el dinero, lo mas seguro es que nos está mintiendo.

La inversión en salud pública que hacemos en El Salvador es de las mas bajas en América Latina. Tenemos uno de los menores porcentajes del PIB destinados a esta área en la región. Esta escasa inversión pública no solo golpea los bolsillos de los mas necesitados, si no que incide en forma directa y alarmante en la mala salud de nuestra población y la mala calidad de vida que tenemos.

Cualquier conocedor de temas de salud o de economía nos puede decir que con una población enferma y carente de servicios básico de salud no podemos hablar de salir del subdesarrollo.

Por ello, amigos y amigas, cada vez que oigamos al Presidente Saca hacer una promesa, pensemos de donde sacará los recursos para cumplirla, pues si no los tiene nos está engañando.

Ayutuxtepeque, Miércoles, 13 de Febrero de 2008.

Tags: salud pública, promesas presidenciales

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