miércoles, 20 de febrero de 2008
Publicado por Desconocido @ 18:13
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La marcha de los panaderos.

 

Después de décadas de no salir a las calles de San Salvador, volvieron los panaderos. Una marcha pacífica de Cárcel de Mujeres a  MOLSA, sobre el Boulevard del Ejército.

 

Las noticias destacan el gran congestionamiento de transito. Pocos analizan el motivo de fondo de la actividad. Los insumos para la fabricación del pan (harina, manteca, la levadura, etc.) han experimentado constantes alzas en el último año. La situación ya se volvió insostenible para las pequeñas y medianas empresas que están al borde de la quiebra. Estas no pueden seguir absorbiendo el alza constante en los precios de sus insumos básicos.

 

Incluso los dueños o accionistas de las grandes empresas que producen industrialmente el pan, comentan en privado sus preocupaciones sobre la crisis que se les avecina. Algunas piensan crear nuevas marcas para vender pan de menor calidad a precios más baratos, preservando el prestigio y la calidad de sus marcas actuales.

 

La Ministra de Economía, señala que esto es consecuencia de que los precios internacionales de este producto han subido. De esta manera nadie tiene la culpa. El gobierno no puede hacer nada. Lo único que se le ocurre a esta honorable ministra es ofrecer un tipo de harina de menor calidad y precio. Harina de ínfima calidad para hacer el pan que consume el pueblo. Por supuesto, que esta harina no será usada para preparar las exquisiteces que nos vende “La Panetiere” o “Le Croissant” en los barrios lujosos de la capital.

 

Lo que el gobierno no nos dice, es que si bien es cierto que los precios internacionales de los alimentos han subido, en El Salvador no existe diseño de política alimentaria que busque amortiguar el impacto de estos fenómenos internacionales.  La seguridad alimentaria no ha sido tema de interés de los gobiernos de ARENA. Todo lo contrario, desmantelaron las instituciones que pudieron haber servido para dotar al Estado de instrumentos para formularla y ejecutarla. Solo como ejemplo, recordemos la destrucción del Instituto Regulador de Abastecimientos (IRA) cuya función era, precisamente, contribuir a evitar escasez o aumentos arbitrarios en el mercado de los granos básicos de consumo popular.

 

Con la destrucción del IRA, dejaron al pueblo en manos de un pequeño grupo de familias que han hecho grandes ganancias con la importación de los granos básicos. Las grandes empresas de cereales son verdaderas mafias que tienen control oligopólico de los granos básicos en el mercado local. Monopolizan los permisos de exportación de granos básicos y destruyen cualquier esfuerzo de un mediano o pequeño importador de granos que quisiera surgir.

 

Estos “Barones de los nuevos granos de ORO” son además grandes financistas del partido de gobierno.  Una parte de las jugosas ganancias que obtienen especulando con el hambre de la población son invertidas en la campaña electoral de ARENA.

 

Esta es la verdad que nos ocultan los Medios de Comunicación. La subida del pan no es un hecho aislado. Todos los productos de consumo popular han estado subiendo de precio de manera sostenida en el último año. Con el pan, el gobierno tiene un bonito argumento, al decirnos que como en estas tierras no se produce el trigo estamos a merced de otros. Pero tampoco producimos frijoles, arroz, maíz, verduras, legumbres, hortalizas a pesar que tenemos tierras con vocación agrícola para esos productos.

 

Hace muchas décadas hubo una huelga de panaderos, esta lucha culminó con una huelga de Hambre en la que participaron los principales líderes gremiales de la época. De esta gesta, surgió un humilde panadero, su nombre Cayetano Carpio, conocido como “Comandante Marcial”. No creo que la historia sea una rueda que repita de forma mecánica los hechos. Pero hay que aprender de ella.

 

Ayutuxtepeque, Miércoles, 20 de Febrero de 2008.


Tags: pan, alimentos, oligopolio

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