jueves, 03 de abril de 2008
Publicado por Desconocido @ 13:47
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Ya pasaron casi dos semanas de la elección de Rodrigo Ávila, lo que hemos visto son unas cuantas entrevistas y declaraciones en los medios de comunicación y la reestructuración del COENA. Pareciera que las cosas van lentas al interior de ARENA. Algunos consideraban que una vez electo el candidato, la inmensa maquinaria electoral, publicitaria y de recursos iba a comenzar a demoler todo lo que se le pusiera en su camino. Pero las cosas llevan un proceso diferente.

 

Lo anterior no significa que haya parálisis. Por el contrario, la maquinaria electoral ha comenzado a operar pero con un ritmo suave, pues el esbozo estratégico que han diseñado así lo requiere.

 

Recordemos que Ávila fue nombrado candidato en un proceso interno partidario que tubo cuestionamientos de distinto tipo y de distintas personalidades de ese partido. Muchos expresaron su descontento por el diseño general del proceso, otros por algunas decisiones tomadas y otros por actitudes personales asumidas. Por primera vez en la historia de ese partido, sus diferencias internas salieron a relucirse ante la opinión pública. Aunque los grandes medios de comunicación fueron cuidadosos y prudentes en su manejo.

 

Por tanto, el proceso dejó heridas, dejó descontentos, inconformidades y desilusiones. Todavía el propio día de las elecciones internas se manifestaron públicamente. Esta situación interna debe solventarse como primera medida. Sería un craso error si Ávila comienza en serio su pre campaña, con las fuerzas internas divididas y en pugna.

 

Este es un esfuerzo por lo general silencioso. A esto ayudan los grandes medios de comunicación bajándole el perfil a todo lo que huela a disidencia interna. Si fuera un partido de oposición el de los problemas internos esta temática ocuparía las primeras planas, pero se trata del aliado, del amigo, por tanto hay que ayudarle.

 

Luego viene lo que se da en llamar “El Llamado a Cerrar Filas”. Esto significa que todas las diferencias internas quedan congeladas y toda la membresía se pone firme y en fila a recibir las ordenes para la gran batalla electoral. Esta es la fase para la cual Tony Saca preparó a las bases cuando les llamaba  “Guerreros o soldados”. Incluso este ultimo término, muchos altos dirigentes areneros lo usan con orgullo casi marcial. El guerrero y el soldado no discuten ni reflexionan sobre la orden recibida, simplemente la cumplen.

 

Por las particularidades de las elecciones del 2009, en esta ocasión el llamado a cerrar filas va más allá de las estructuras tradicionales de ARENA, como se ha hecho siempre. Esto lo comentaré en otra ocasión, pero creo necesario dejarlo reseñado.

 

El otro paso ha sido la reestructuración del COENA, según dicen sus dirigentes es la primera de varias reestructuraciones que podrán hacerse en los próximos meses, según lo ameriten las condiciones. A pesar de los llamados públicos de figuras de la talla de Gloria Salguero  Gross y Ana Vilma de Escobar en el sentido de una reestructuración a fondo y casi total del máximo organismo ejecutivo del partido. Las modificaciones fueron en menos de la mitad de sus integrantes, y no incluyeron a las principales figuras dirigenciales.

 

Las controversiales figuras como René Figueroa, Cesar Funes y Silvia Aguilar, continúan al frente del organismo. De los que llegan la mayoría se pueden considerar parte del equipo de confianza del grupo que controla el partido desde Casa Presidencial. La excepción podría ser Oscar Santamaría, que ha estado muy alejado del grupo conocido como “La jaula de las Locas”, su rol mas destacado ha sido en el campo en las políticas regionales en organismos de la región y podría considerársele parte del viejo equipo que condujo Alfredo Cristiani durante su Presidencia.

 

Por tanto, en esencia el COENA no cambió. Sigue siendo controlado por Casa Presidencial. Ahora con menos disidentes, pues ya no están Hugo Barrera, Pancho Laínez y otros que le causaban cierto escozor al Presidente. Por ahora el traspaso de mando de Saca hacia Ávila es una mera formalidad que nadie cree. En el fondo Saca seguirá mandando al menos hasta el primero de junio del 2009 en que tenga que entregar la banda presidencial.

 

El siguiente paso es la capacitación y preparación de Rodrigo Ávila. Después de sus primeras declaraciones, todos los encargados de imagen y comunicaciones de su campaña concluyeron unánimemente, que le falta mucha preparación. Convertir un policía en candidato presidencial, que pueda hablar con un mínimo de propiedad sobre temas económicos, de política internacional, de medio ambiente, de fiscalidad y otros mas; es una tarea compleja y difícil.

 

Por ello, en lo que falta de abril las apariciones públicas de Rodrigo Ávila serán mínimas, en programas suaves con amigos de los medios que le hagan preguntas preelaboradas y sencillas.

 

Concluyendo estas son algunas de las razones por las cuales la precampaña ARENERA va a tardar un rato en calentar.

 

Ayutuxtepeque, Jueves, 03 de Abril de 2008.


Tags: ARENA, primarias, elecciones2009

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