miércoles, 08 de octubre de 2008
Publicado por Desconocido @ 22:09
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Me llamó la atención un artículo de Joaquín Samayoa publicado recientemente en El Diario de Hoy donde habla de la decisión del PDC y PCN de llevar candidatos presidenciales y como encajaría en la estrategia electoral de ARENA.

Según Samayoa la decisión del PDC y PCN no significa una división de la derecha, es una estrategia de diversificación del voto para evitar que se vaya con el FMLN y buscar conquistarlo en una segunda vuelta. Joaquín reconoce que hay un segmento de voto arenero que está descontento con la actual gestión gubernamental y no daría su voto al partido. Por tanto en lugar que ese voto se vaya para el FMLN, se le proponen las opciones del PDC y del PCN. De esta forma evitarían que con el voto descontento de ARENA, Mauricio gane en primera vuelta.

Según Joaquín Samayoa, con la segunda vuelta ARENA no asegura la victoria, pero gana tiempo para afinar su estrategia que ha comenzado demasiado tarde. Por tanto obtiene una oportunidad.

El comentario de Joaquín es ingenioso y teóricamente válido. En el fondo denota un nivel de inteligencia político electoral, que muchas veces no encontramos en la izquierda. Pero habría que pensarlo en la realidad concreta del país. Especialmente porque Joaquín, a pesar de sus méritos intelectuales y de su capacidad académica, no ha hecho nunca política práctica.

Joaquín parte de la hipótesis que la votación “distribuida” de la derecha en primera vuelta es posible unificarla en la segunda vuelta. Que es un problema de tiempo y estrategia electoral lograr que el voto que antes fue arenero y que ahora está decepcionado, vuelva al antiguo carril.

Esto hubiera sido posible (en primer lugar), si los tres candidatos de la derecha hubieran surgido antes de que se consolidara la tendencia a favor de Mauricio Funes. Es decir, que los votantes arrepentidos de ARENA, hubieran tenido desde el principio otra opción de derecha. Pero resulta que hoy ya se pegaron bastante a la votación de Funes. Por lo tanto desprenderlos de allí en su mayoría, será difícil. Algunos podrán moverse, pero la mayoría ya está bastante identificada con su nueva opción.

Esto hubiera sido posible (en segundo lugar), si los candidatos presidenciales del PDC y del PCN fueran realmente competitivos. El PCN eligió un miembro del consejo de administración de una conocida y numerosa congregación evangélica, que casi lo echaron de su grey cuando supieron que era candidato del PCN. El mismo pastor general salió a regañarlo en público y a decirle que estaba siendo engañado.

El candidato del PDC es una reciente adquisición, que viene de perder una elección a la alcaldía de San Salvador en 2006, donde la competencia real fue entre el FMLN y ARENA. Aún para la alcaldía de San Salvador sería poco competitivo, menos para la Presidencia de la República.
Por ello, considero que este segundo elemento tampoco se cumple.

Esto sería posible (en tercer lugar), si las sumas de votos entre partidos, fueran sumas bancarias. Si yo tengo cien dólares en el banco, y Hunnapuh tiene ciento cincuenta, entre los dos tenemos doscientos cincuenta dólares. Pero creer que si el PDC tiene cien votos y ARENA tiene ciento cincuenta, entre los dos tienen doscientos cincuenta votos es una mentira. Muchos votos del PDC a lo mejor no votarían porque no aprueban que estén juntos con ARENA, y viceversa. Por tanto hacer una suma bancaria de los votos de los tres partidos para segunda vuelta sería un error garrafal.

Esto sería posible (en cuarto lugar) si hubiera una estrategia realmente concertada entre los tres partidos de derecha, la cual siguieran fielmente todos sus dirigentes y candidatos. Pero resulta que al menos un diputado del PCN, que busca la reelección, le dice a la gente en su departamento, que voten por él para diputado, pero que en la presidencial voten por Mauricio Funes. Lo mismo hacen al menos dos exitosos alcaldes del PDC que van a la reelección. No hay unidad de propósito, excepto que cada candidato quiere ganar y salvar su cacaste.

En todo caso, considero interesante el análisis de Joaquín Samayoa, obliga a pensar y argumentar. Ojala que Joaquín se decidiera mas adelante a participar en un partido. La derecha necesita elementos de su calidad intelectual y académica, además de su estatura personal. Si los mejores pensadores de la derecha y la izquierda se decidieran en serio por la participación política, mejores vientos soplarían en El Salvador.

 Ayutuxtepeque, miércoles, 08 de octubre de 2008.


Tags: Estrategia electoral, elecciones 2009

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