Viernes, 20 de junio de 2008
Publicado por JJmar @ 21:08
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Pareciera que en nuestro país les da miedo entrarle de frente y a fondo a los problemas nacionales. El caso de los buseros es el más típico ejemplo.

 

Sobre lo absurdo y tonto de la medida de gravar con un impuesto las llamadas telefónicas del exterior para subsidiar los buseros ni me voy a referir, cae de su peso y ustedes tienen opinión formada que probablemente compartimos. Baste decir que en unos meses, cuando el galón de petróleo rebase la meta psicológica de los ciento cincuenta dólares el lío comenzará de nuevo.

 

No sería raro que la noticia del cuatro de julio no sea el aniversario de la independencia de EUA, sino que el barril del crudo llegó a ese precio. Acá el cinco de julio nadie se acordará de Belloso, sino del tanque de su carro.

 

Ahora fue el gobierno el de la tontería, que en la angustia preelectoral implementa la primera medida que se le ocurre sin medir ni siquiera las consecuencias en el mediano plazo. Pero en el pasado el PDC, el PCN y hasta el FMLN han tomado decisiones similares, como permitir que las chatarras circulen por mas años, perdonarles multas de transito, etc. Además todos son responsables, de alguna manera, en la virtual impunidad con que los cafres del volante atropellan y matan a los transeúntes. Este problema nacional ha sido una piñata que ha repartido dulces a la mayoría de las fuerzas políticas salvadoreñas.

 

¿Por qué no se le entra a fondo y de raíz al problema?

 

En muchos países el transporte público de pasajeros se ha nacionalizado o municipalizado. En El Salvador si queremos poner orden debemos comenzar por esto. Pensar que los actuales seudo empresarios se van a ordenar solitos o van a acatar las normas de tránsito es sueño de opio. Les aseguro que ni siquiera van a pagar las multas que les pusieron cuando subieron ilegalmente el pasaje.

 

Solo si el Estado o los municipios del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) asumen este problema se puede ordenar. Incluso lo pueden hacer de manera conjunta el Estado y los municipios. No necesitan ir muy lejos para ver experiencias exitosas. Allí nomás en Ciudad de Guatemala tienen un bonito ejemplo de transporte municipalizado que funciona muy bien. Además seguramente el alcalde Arzú les contará que esta medida ha sido el secreto de su reelección.

 

Municipalizar o nacionalizar es palabra satanizada para la derecha, pero nacionalizar o privatizar no son mas que instrumentos de política económica, que en nuestro país se sataniza por el exceso de ideologización y polarización de nuestra política criolla. El punto acá no es ideológico es una medida pragmática para resolver un problema de interés nacional.

 

Cuando hayamos ordenado el transporte, entonces podemos hablar de concesionar a privados determinadas rutas e iniciar una real competencia. Otra vez la palabrita satanizada (Privatizar). Se puede promover verdaderas cooperativas de trabajadores que asumen una concesión municipal o Estatal. Privatizar no significa necesariamente dársela a un empresario grandote para que monopolice el negocio.

 

Este proceso que describo a grandes rasgos no es tan simple como parece, lleva varios años, requiere voluntad política. Se necesita una verdadera planificación urbana integral, de la cual, una parte la constituye el transporte público. Requiere recursos, capacitación de los involucrados, entre otros.

 

La verdad es que los problemas sociales de nuestra época no son simples de resolver. Algunas veces confundimos las consignas con las soluciones. En la mayoría de los casos la diferencia entre ambas es abismal. Este es el caso del transporte. Pero hay les dejo estas trasnochadas ideas que al menos sirven para pensar diferente.

 

Ayutuxtepeque, sábado, 21 de Junio de 2008.

 

PD: Por este medio expreso mis condolencias a la familia del Ing. Orantes, catedrático de la Universidad Tecnológica que el jueves 19 falleció atropellado por un asesino al volante de un bus urbano que irrespetó el semáforo en rojo. Me pregunto hasta cuando permitiremos que nuestras vidas estén en manos de semejantes criminales.


Tags: transporte público, subsidios, gobierno salvadoreño

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