Viernes, 04 de julio de 2008
Publicado por JJmar @ 20:56
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Desde que nació este Blog, cuando se acerca la llegada del invierno, hemos hablado de los riesgos de inundaciones que la época nos trae. Y después de las primeras lluvias fuertes, tenemos las tragedias humanas que hemos anunciado. Lo que vivimos el jueves en la noche y la madrugada del viernes es la repetición de la misma tragedia de todos los años.

 

Pero cada vez cobra mayor dramatismo, más dolor y mayores costos. Si sumamos los muertos del bus que arrastró la correntada mas los fallecido en el desbordamiento del río Melara en La Libertad, los muertos llegan a unas treinta y cinco personas. Esto sin contar los daños materiales de más de treinta casas de humildes familias que fueron arrastradas por la correntada y otra cantidad no determinada de casas dañadas el La Libertad y en San Salvador.

 

Durante todo el verano se gastan dinero anunciando la ejecución de diversas obras de mitigación de riesgos. Las noticias nos hablan de enormes cantidades de dinero que se invierten en estas obras de infraestructura, que luego en las primeras lluvias se lleva la correntada. Con esto el siguiente verano hay que comenzar de nuevo con las mismas obras de mitigación, en los mismos lugares y con enormes cantidades de dinero.

 

No se necesita mucho seso para deducir que un ingeniero medianamente capaz sabe las cantidades de lluvias que caen en el país y puede determinar cual es el caudal de agua que pasa por cada punto de los ríos y planificar las obras en base a estos cálculos. Por tanto, cuando se nos dice que el problema fue que la tormenta de anoche fue demasiado fuerte, y por ello se desbordó el río y se llevó el puente, es un argumento que solo los retrazados mentales lo pueden creer. En cualquier país medianamente civilizado, a estas horas estarían presos los responsables de las obras de mitigación.

 

Por otra parte, todos sabemos que las inundaciones que todos los años vemos en la zona de la Colonia Málaga, son consecuencia de la urbanización del gran San Salvador. Toda el agua que antes absorbía la tierra en la zona sur de San Salvador, ahora que esa área está urbanizada, inunda las zonas bajas del centro capitalino. Los vecinos de esas zonas pagan todos lo años las consecuencias por la urbanización indiscriminada y sin control que ha sufrido el área metropolitana.

 

Esas son las dos claves del problema de todos los años: La urbanización indiscriminada y la corrupción en las obras de mitigación.

 

En el caso del río Melara en La Libertad, su desbordamiento de anoche fue inusual. No nos olvidemos que también toda esa zona ha sido salvajemente desforestada y ahora campean grandes urbanizaciones de lujo. Cada urbanización genera correntías que van a parar a los ríos y esto es la causa de muchos de los desbordamientos. No puedo asegurar que esta haya sido la causa en este caso concreto, pero no sería raro que luego descubriéramos que las causas no fueron solo naturales.

 

El otro elemento sobre el que debemos de pensar es la no prevención y la incapacidad de las autoridades correspondientes para actuar con eficiencia en estos casos. A pesar de que sabemos que habrán tragedias, que el gobierno sabe la mala calidad de las obras de mitigación que licitó, que debería de saber cuanta agua mas va a las correntías como consecuencia de las urbanizaciones, nunca están preparados cuando las tragedias suceden.

 

No tienen ni siquiera un sistema de monitoreo de cantidad de lluvias en la capital que activara sistemas para cerrar las calles de mayor riesgo de inundaciones. Si hubiese habido un sistema o mecanismo de prevención en la calle que transitaba el bus, hubiéramos evitado esa dolorosa tragedia. Si tuviéramos actualizados los mapas de zonas de riesgo, se hubiera podido prevenir a los habitantes de la ribera del río Melara.

 

Y luego para terminar de demostrar su incapacidad, ahora que hay más de dos mil quinientas personas en albergues, por haber perdido sus hogares o estar en zonas inundadas, el gobierno no ha enviado ayuda todavía.

 

Esto lo denunció el propio alcalde del Puerto de La Libertad, quien señaló que a pesar de estar desde hace tiempo pidiendo al Ministro de Obras públicas que construyeran obras de mitigación nunca le hicieron caso. Que además, a los albergues solo habían llegado los altos funcionario a hacer publicidad pero no habían llevado ni una sola colchoneta.

 

Antes de que comenzara este invierno, se me había olvidado hacer nuevamente el recordatorio, pero la realidad anoche, me lo recordó. La pregunta  es ¿Hasta cuando?

 

Ayutuxtepeque, Viernes, 04 de Julio de 2008.


Tags: lluvias, inundaciones, tragedias

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