Mi?rcoles, 13 de mayo de 2009
Publicado por JJmar @ 18:11
Comentarios (0)  | Enviar

Mientras la dirigencia del FMLN está profundamente preocupada por la posibilidad de que Funes se mueva a la derecha. Mientras la derecha también se preocupa al pensar en cual será el tono y las primeras acciones del futuro gobierno. Mientras esto sucede en ambos extremos del espectro político, la población está preocupada por su precaria situación económica y mantiene su esperanza en el presidente electo.

 

La entrevista de hace unos días en el canal 12 donde aparecieron Medardo González y Sigfrido Reyes cayó a muchos como una bomba. El mensaje de fondo era la preocupación por el supuesto rumbo que Funes ha tomado y por primera vez hay un claro condicionamiento en público, sobre la ayuda que el partido le brindará.

 

Mientras los políticos discuten sobre el control que piensan tener sobre el futuro gobernante, la población espera soluciones que les ayuden a sobrevivir. Según Medardo González, si Funes se acerca mucho a la derecha no podrá responder a las expectativas de los votantes. Para la derecha, si Funes se acerca demasiado al FMLN estará poniendo en riesgo las posibilidades de lograr soluciones nacionales a los graves problemas.

 

En el fondo lo que prevalece es la visión polar del país. Pero mucha gente que votó por Funes ve las cosas de otro modo. Si Mauricio ganó la Presidencia fue porque presentó un mensaje diferente, generó confianza más allá del sector tradicional que siempre  vota por la izquierda. A la gente poco le interesan los pleitos por los cargos que se darán entre las diversas corrientes políticas.

 

Creo que Mauricio Funes tiene la suficiente inteligencia para entender que necesita del FMLN, que esta es su base de apoyo más importante y leal, pues el compromiso entre ambos es programático. Pero que también necesita dialogar y llegar a acuerdos con la derecha y los grupos empresariales. Hemos señalado en varias ocasiones que para enfrentar la gravísima crisis que se nos va instalando se necesita del concurso de todos los salvadoreños.

 

Después del 18 de enero, Mauricio se dio cuenta que solo con los votos del FMLN no ganaría la elección presidencial. Por ello, mientras su partido lloraba amargamente la derrota de la alcaldía de San salvador, Mauricio Funes se puso a construir nuevas alianzas que ampliaran su votación. Fue lo suficientemente inteligente para descubrir que necesitaba sumar mas fuerzas para ganar, se puso manos a la obra y lo logró.

 

Ahora Funes sabe que para gobernar necesita ir mas allá de las alianzas que hizo para ganar. Eso es lo que está haciendo, le guste o no al FMLN. Lo hemos dicho varias veces: una cosa es ganar una elección y otra es gobernar una nación. En este sentido el presidente electo está haciendo lo correcto.

 

Pero hay un error en el plan de acción de Mauricio Funes. Está en la escasa o nula relación que en este momento tiene con su partido. Funes ha actuado todas estas semanas, prácticamente solo, únicamente rodeado de un pequeño equipo que si bien es muy leal y bienintencionado, no es suficiente para el volumen de la responsabilidad que tiene. El partido ha sido dejado de lado. Únicamente están medianamente informados aquellos miembros del FMLN que en su carácter particular son miembros del equipo de gobierno. Esto es lo delicado de la situación.

 

Considero que el FMLN tiene la suficiente madurez para entender las razones del presidente electo para dialogar y buscar entendimientos con grupos empresariales, organismos financieros internacionales, medios de comunicación, y otras expresiones de la derecha. El mismo FMLN buscó infructuosamente un entendimiento con ARENA para integrar la Junta Directiva de la Asamblea Legislativa.

 

No se trata que Mauricio llegue al FMLN a pedir permiso para tener esos acercamientos políticos. Se trata que su partido conozca lo fundamental de su agenda, que le pueda dar su opinión, aportar ideas, hacer observaciones. Incluso de acompañarle cuando se considere necesario. Si así fuera, Mauricio llegaría con más fuerza a conversar con estos sectores. La fuerza de un funcionario no está solo determinada por los votos que obtiene, o por las funciones que la ley le confiere; también es fundamental la base social y política de apoyo con que cuenta.

 

Si se rompe la armonía del gobierno con su partido ambos perderán mucho, lamentablemente también perderá el país.

 

El FMLN debe entender que la discusión de fondo con Funes no es de cargos en el gabinete. El verdadero debate debe ser sobre el rumbo estratégico del gobierno. Deberían ver a fondo que es lo que hará el nuevo gobierno en los primeros cien días de trabajo para que la población sienta que hay cambio. Esto es más importante que estar discutiendo quien será el Ministro de Hacienda o de Salud. Además si se ponen de acuerdo en la perspectiva estratégica, será más fácil conversar después sobre los puestos.

 

El pueblo salvadoreño debe tenerles paciencia a nuestros políticos. El país vive una situación inédita, que no estaba en los manuales partidarios. Por ello aunque revisen a cada momento el “catecismo” no encuentran las respuestas que solo la vida puede dar. Están comiendo ansias. La verdad es que si hemos esperado durante veinte años (para no contar los casi dos siglos de dominación), bien podemos esperar unos días mas.

 

Ayutuxtepeque, Miércoles, 13 de Mayo de 2009.


Tags: Mauricio Funes, política salvadoreña.

Comentarios