Lunes, 25 de mayo de 2009
Publicado por JJmar @ 20:47
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Mucha sorpresa ha causado la designación del nuevo COENA. Aunque la noticia se esperaba desde hace algún tiempo, su composición ha sido el elemento sorpresivo. Todos los nombrados son desconocidos hasta para los mismos areneros, son personas con poca o ninguna experiencia política y excepto una o dos excepciones sin antecedentes en la máxima dirección de ese partido.

 

El mensaje oficial será que esto representa una renovación total, en fin, es lo que todos les clamaban, así es que ahora no se asusten cuando les presentan una renovación total del máximo organismo de dirección. Además, la idea es que la Comisión Política asuma funciones permanentes de dirección y conducción de ese partido.

 

La verdad es que el nuevo COENA no mandará ni conducirá nada, será una simple formalidad. La real conducción del partido estará en la Comisión Política, donde los expresidentes asumirán las verdaderas riendas del mismo. El COENA será solamente una fachada, que implementará lo que los expresidentes les digan. Al menos esta es la idea de ellos con esta nueva conformación.

 

Cuando revisamos los antecedentes de los miembros del COENA, encontramos a personas que son leales a cada uno de los expresidentes. En algunos casos, como Jorge Velado, que como Director de Ideología sería el segundo al mando en el partido, es un empleado de total confianza de la familia Poma, que sustituiría el rol que en parte jugaba Ana Vilma de Escobar. Todo parece indicar que se repartieron el COENA en cuotas, según los principales grupos de poder actual en el partido, pero para poner figuras de segunda que sin duda se apartarán cuando haya que tomar las verdaderas decisiones.

 

El problema es que con esta medida no resuelven el problema de fondo del partido ARENA. Las bases piden renovación pero también participación. La exigencia de democracia interna ha ido creciendo. Las bases exigen participación en las decisiones. Con esta medida, si bien pretenden dar la imagen de renovación, esta no durará mucho, cuando se sepa la procedencia y los intereses que llegarán a defender los actuales directores del COENA. Por otra parte ha sido electa al estilo clásico de ese partido, decisión de cúpula con nula participación de las bases.

 

Además un COENA de fantoche, solo para mantener apariencias, no les servirá ni para las formalidades de la vida política. Los medios de comunicación los comenzarán a invitar a sus programas de entrevistas. Vendrán preguntas difíciles sobre distintos temas, que si no están preparados van a dar lástima. Pasarán rápido al olvido y los medios volverán a buscar a los expresidentes y las principales figuras de su fracción legislativa.

 

Las primeras voces de inconformidad ya comenzaron a sonar. Pero ahora, además de los eternos inconformes al estilo de Alfredo MENA Lagos, aparecerán nuevas figuras, que han estado actuantes en los últimos años y pueden ampliar el espectro de los inconformes. Como lo decía esta mañana Suvillaga en una entrevista de radio, se necesita que los areneros mas emblemáticos se sienten a fumar la pipa de la paz. Para esto todavía falta mucho, pues la ruta que por ahora llevan, les agudizará los conflictos internos.

 

ARENA debe iniciar un verdadero proceso de consulta interno, hablar con sus bases en serio. Hasta ahora solo han montado espectáculos en los que la gente no habla lo que piensa por diversas razones. Luego debería promover una reforma a fondo a sus estatutos para abrir nuevos espacios de participación y democracia interna. En septiembre que tendrán su Congreso sería una buena oportunidad para elegir un COENA, verdaderamente representativo del sentimiento general del partido.

 

El problema es que para hacer lo anterior se necesita que los actuales conductores reales de ese partido estén en esa sintonía, lo cual no ocurre. Ellos han impedido a lo largo de la vida de ARENA, la democracia interna. Ahora creen que con los viejos métodos podrán enfrentar la delicada situación en que se encuentran. Pero lo único que conseguirán es hundir más el barco. Por ello, solo un movimiento que surja de la base arenera, que genere correlación desde las estructuras municipales, para luego transformar los mandos departamentales, podrá ser factor de cambio. Esto es difícil pero no imposible. En todo caso, tienen tiempo, faltan casi tres años para las próximas elecciones.

 

Ayutuxtepeque, Lunes, 25 de Mayo de 2009.


Tags: ARENA, política salvadoreña.

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