Martes, 09 de febrero de 2010
Publicado por JJmar @ 18:27
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Pasó de ser la marca de automóviles más prestigiosa del mundo por su calidad a ser la más cuestionada. Y todo ocurrió en una sola temporada. ¿Qué les pasó? ¿Cómo es que echaron a perder su prestigio ganado durante muchas décadas de esfuerzo y trabajo?

 Primero fue el problema de una alfombra que se atoraba en el pedal del freno. Luego problemas en el mecanismo de los frenos. Problemas delicados y graves, no se necesita tener mucho conocimiento de autos para saber lo vital que los frenos funcionen adecuadamente. Además de un defecto en el sistema de aceleración del auto.

 Son varios los modelos que tienen estas graves fallas y la empresa se ha visto obligada a retirar del mercado millones de autos en todo el mundo. Ahora buscan en forma desesperada como resolver estos problemas, mientras los accionistas en California comienzan a presentar demandas colectivas en contra de la empresa, pues sienten que han sido engañados.

 Lo que les pasó a los dirigentes de dicha empresa es que la ambición de control del mercado mundial de autos los llevó a descuidar la calidad. Comenzaron a producir en masa vehículos cuya calidad no había sido del todo comprobada. Descuidaron sus sistemas de control en el afán de producir más. El pecado capital de la avaricia les carcomió y ahora tendrán que pagar las consecuencias.

 La TOYOTA se caracterizaba por hacer cientos o hasta miles de pruebas antes de aprobar cualquier modificación a sus autos. Cuando un nuevo mecanismo se aprobaba había seguridad que funcionaba al cien por ciento. Esto les llevaba tiempo y les elevaba los costos en la cadena productiva, pero era la base de su prestigio. Este era el secreto con el cual habían conquistado el mercado más grande del mundo y eran la mayor empresa automotriz.

 Pero por la prisa que genera la ambición mataron la gallina de los huevos de oro. Ahora no basta con salir a pedir perdón, tienen que comenzar el lento proceso de recuperar el prestigio perdido y esto lleva tiempo y tienen que enfrentar las demandas legales de accionistas y otros afectados lo cual les costará mucho dinero.

 En El Salvador, aunque el mercado es insignificante, la TOYOTA era la marca mas vendida hasta hace algunos años. Luego les afectó la propaganda engañosa. Durante el último año que importaron vehículos de Japón hicieron una gran publicidad sobre el país de origen de la marca, cuando metieron en la cabeza del público que TOYOTA era igual a japonés, suspendieron la publicidad y comenzaron a importar los nuevos modelos de Brasil y Argentina.

 Poco a poco los compradores descubrieron el engaño, muchos se decidieron por otra marca que todavía venía de Japón y la TOYOTA perdió el liderazgo local en algunos de sus modelos, especialmente el Pick Up.

 Ahora nos han dicho en un comunicado pagado en los principales periódicos, que sus modelos no tienen esos problemas, pero la confianza de los clientes ya está deteriorada. Además la misma casa matriz de la TOYOTA en Japón, al inicio del problema, mintió sobre el alcance y las repercusiones de la situación que enfrentaban.

 Gracias a Dios yo estoy libre de ser perjudicado, pues ni tengo acciones de esa empresa, ni posibilidades de comprarme un auto nuevo. Creo que es la misma situación de muchos de los que leerán estas líneas. Pero uno no puede dejar de reflexionar sobre estos hechos. Ser pobre tiene sus ventajas.

 Ayutuxtepeque, martes, 09 de febrero de 2010.


Tags: industria automotriz, mercado de vehículos.

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